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Productos con señas de identidad

  • Foto del escritor: valenciahuertaymar
    valenciahuertaymar
  • 30 abr 2021
  • 3 Min. de lectura

Texto: Valencia Huerta y Mar. Imágenes: Cristina Iglesias. Gráfico: Cristina Iglesias

“Llegamos tarde para proteger los productos autóctonos” y “los españoles nos tenemos en muy baja estima” son algunas de las afirmaciones que se encuentran entre los responsables de puestos de mercado tradicionales. ​


Una queja constante entre los vendedores de mercado es la falta de visión de marketing del producto español. Ángela Aguado, de Panolea Mercat, en el mercado de Mossen Sorell, visualizaba una analogía entre el aceite de oliva español y el italiano. Afirma que el español lo compran los italianos para luego venderlo como propio y que a nivel mundial son ellos los que salen ganando en reconocimiento de producto.


Su explicación la hacía extensiva hacia temas tan dispares como las energías renovables y se preguntaba por qué en un país con tantas posibilidades de fuentes alternativas de producción, tenía que comprar energías del extranjero. “Desde mi punto de vista, nuestras producciones agrícolas no se valoran lo suficiente“, aseguraba. “Sería necesaria una campaña comercial internacional que pusiera en alza nuestras excelencias”, reflexionó.


Francia tiene aproximadamente cuatrocientas variedades de quesos, España algo más de ciento cincuenta. Aparentemente, el prestigio francés es mayor, pero por todos es sabido que cantidad no implica calidad, puesto que mientras que ellos cuentan con cuarenta y seis denominaciones de origen, nosotros tenemos treinta y dos. Por consiguiente, nuestro producto goza de un estatus mayor, pues las variedades protegidas son mayores proporcionalmente respecto al nivel de producción.


En la Comunidad Valenciana hay una gran variedad de quesos como el de "Servilleta", el de Tronchón, el "Blanquet"... En el centro de la imagen se puede observar una variedad de Gamoneu.

Para entender de forma sencilla la dieta mediterránea, dibujamos una pirámide. En la base estarían los cereales, seguidos por las frutas y verduras, los lácteos y ya, en un último puesto, las proteínas de origen animal. Esto supone un resumen a grandes rasgos, ya que esta forma de nutrición puede parecer sencilla pero esconde complejidad al tratar de alcanzar un equilibrio biológico.


Autores como Mercedes Soler y Jesús Vozmediano Gómez-Feo, señalaban en la revista especializada 'Distribución y consumo', un vínculo muy estrecho entre nutrición y bienestar emocional. Las condiciones climáticas mediterráneas han propiciado, a lo largo de la historia, un fructífero comercio entre los diferentes territorios que han rodeado este rico mar desde los albores de la civilización humana.


Nuestros antecedentes, por tanto, nos hacen valorar una alimentación que proviene tanto del mar como de la montaña, así como de hábitos que han respetado los grupos de nutrientes básicos para el correcto desarrollo y funcionamiento orgánico.


Pirámide de elaboración propia / (Botanical online, 2019).


Los productos ultraprocesados chocan frontalmente con la dieta mediterránea, cuestión que lleva a un aumento en los índices de diabetes, obesidad y demás dolencias de tipo cardiovascular entre otras.


Existe incertidumbre en cuanto a la denominación "producto mediterráneo". Este debate supone un peso para el conjunto de la Unión Europea. Cabe decir que España, en 1999, se posicionó en el primer puesto en cuanto a exportadora de frutas y hortalizas a nivel mundial.


En cuanto a las estructuras comerciales hortofrutícolas europeas, indicar que en los noventa este ámbito de explotación sufrió un descenso, mientras que en esta última década el consumo de productos de origen vegetal permanece en términos generales, estable, aunque son visibles diferencias entre cada país que forma el engranaje de la Unión Europea (Freshfel, 2004).


Si bien una diversidad de países conforman la cuenca mediterránea, no todos sus productos entran en el mismo marco cualitativo. Factores como la orografía, composición del suelo, microclimas, horas de sol, acuíferos... determinan la riqueza nutricional de los alimentos.


Los consumidores, afortunadamente, al tener una ética de consumo distinta a la de hace tan sólo unos años, preguntamos por la procedencia del producto u otros factores (si tiene la etiqueta “bio” o no) que juegan a favor del producto de proximidad y, si esto no es posible, por lo menos, que sean del territorio nacional.

4 comentarios


Drogas Actualidad y Estigma
Drogas Actualidad y Estigma
01 may 2021

Un post muy interesante. Sin duda hay que cuidar más los productos de proximidad, pues son parte de nuestra seña de identidad.

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valenciahuertaymar
valenciahuertaymar
19 may 2021
Contestando a

¡Nos representan, eso es!

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cristina.sahuquillo.lopez
cristina.sahuquillo.lopez
01 may 2021

Los productos de nuestras huertas son reconocidos a nivel nacional, pero algunos de ellos deberían recibir un mayor apoyo o difusión por parte de las autoridades, como es el caso del garrofon valenciano

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valenciahuertaymar
valenciahuertaymar
19 may 2021
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Totalmente de acuerdo 🤗

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Valencia, Huerta y Mar

¡Defendamos al agricultor y al comercio local en la Comunidad Valenciana y su cocina de toda la vida!
 

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